La legislación sanitaria establece que todas las piscinas de La Rioja deben renovar al día con agua nueva y limpia el 5% de su volumen. En la pileta olímpica de Las Norias, por ejemplo, el 5% significa 125 metros cúbicos de agua cada día y 45.625 cada año, o lo que es lo mismo, 45.625.000 de litros. Teniendo en cuenta todas las piscinas de La Rioja, la cantidad desechada se multiplica hasta casi el infinito. Demasiada agua desperdiciada, sobre todo cuando llegan épocas de gran sequía |
El agua de las piscinas debe renovarse cada día porque la evaporación del cloro por los efectos del calor deja un residuo que puede resultar nocivo para la salud. La empresa calagurritana Diasa Industrial, en colaboración con la Universidad de La Rioja (UR), ha ideado un sistema que pretende evitar esta sangría. ¿Cómo? Depurando el residuo con un reactivo químico de manera que el agua pueda ser reutilizado para riego, para usos agrícolas e incluso para la propia piscina en el caso de un cambio en la legislación.
«El sistema puede utilizarse en todas las instalaciones acuáticas», explica Rafael Fernández, responsable de Diasa Industrial. Muchos propietarios de La Rioja han comenzado a interesarse por el proyecto, que no sólo favorecería el ahorro de agua, sino también de energía. El precio de la factura de agua se reducirá el 42% gracias al sistema de renovación.
El proyecto se encuentra en la última fase de su desarrollo, con ensayos a pequeña escala para mejorar el rendimiento del prototipo. Los promotores esperan poder patentarlo en las próximas semanas. «El agua va a ser más importante que el petróleo, de ahí la importancia de esta iniciativa», augura Eliseo Vergara, vicerrector de Nuevas Tecnologías de la UR. Diasa pretende exportar su proyecto a los países mediterráneos, donde más se sienten los efectos de la sequía.
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