Nos criminalizan por defender las piscinas privadas
Las empresas instaladoras se quejan de que se las vincule con los efectos de la sequÃa
A los profesionales se nos ha criminalizado por defender que se sigan construyendo piscinas en las promociones de viviendas y en las residencias particulares", es el diagnóstico de Luis Cortés, presidente de la Asociación de Fabricantes de Piscinas (Asofap).
La polémica a la que hace referencia Cortés viene de lejos y se ha acentuado a raÃz de la casi total ausencia de lluvias que ha sufrido el paÃs durante gran parte del presente año, una situación que ha motivado la declaración de emergencia en algunas provincias españolas y altas dosis de incomprensión hacia quienes defendÃan su derecho a seguir disfrutando de sus 'estanques' privados.
"Nosotros somos los primeros en defender que el agua es un bien escaso que hay que proteger. A los clientes les recomendamos que tomen medidas eficaces para minimizar el gasto de agua y poner en marcha procedimientos que garanticen la eficiencia energética de sus instalaciones", explica.
Se calcula que en España existen alrededor de 1.000.000 piscinas particulares, 200.000 de ellas 'elevadas', las que no precisan obras de desmonte en el terreno. "Somos los segundos consumidores de estos productos en la Unión Europea, sólo superados por Francia. El 'boom' de las piscinas se ha producido a partir de 2006, con cifras que superan las 45.000 nuevas unidades cada año. Es preciso hablar con prudencia cuando se trata de un volumen de negocio tan grande", considera el presidente de la Asofap ante la posibilidad de restringir el número de estas instalaciones. "En Cataluña estarÃamos hablando de la pérdida de casi 5.000 puestos de trabajo si se planteara en serio esa cuestión", pronostica Luis Cortés.
¿Un lujo insolidario?
El presidente de la Asofap insiste, además, en que no se trata de un lujo prescindible e insolidario. "La cultura del agua está cada vez más presente en nuestra sociedad, vinculada al bienestar, al descanso y al encuentro entre las personas", argumenta Cortés, al tiempo que aporta un dato: "El agua de todas las piscinas de Cataluña supone sólo el 0,6% del consumo total de la región". Es precisamente este terreno, el del uso del agua, un recurso cada vez más escaso y valioso, el principal punto de conflicto que enfrenta a empresas constructoras y defensores del medio ambiente.
"Hay un gran desconocimiento al respecto. Una piscina no se llena cada verano, incluso hay gobiernos locales y regionales que lo prohiben. El lÃquido sigue teniendo una calidad apta para el baño durante seis años si la instalación ha sido debidamente mantenida", explican en Asofap, donde concretan el coste de esta puesta a punto en no más de 100 euros anuales.
A esta medida se suma la cobertura de la instalación durante los meses de invierno, con el fin de evitar la evaporación de su contenido. Y de vital importancia es también el lavado de los filtros mediante procedimientos automáticos que garantizan el ahorro y la eficiencia.
¿Un verano sin piscinas? "No creo. Estamos muy preocupados por la evolución de las ventas este año, un 50% por debajo de lo habitual en algunos casos. Sabemos que hay prioridades, pero, con un conocimiento adecuado sobre cómo ahorrar agua, no hay razones para relacionar las piscinas privadas con los efectos de la sequÃa", insiste Luis Cortés.
Fuente de origen : http://www.elmundo.es/suplementos/suvivienda/2008/542/1212703248.html

