La piscina de Iparralde no estará operativa a partir del 7 de enero, fecha en que se someterá a una reforma en profundidad para adecuarla a la nueva normativa que regula este tipo de recintos. Las obras, que incluyen la renovación de los sistemas de depuración, se prolongarán durante casi nueve meses. Esto es, no se permitirá el baño en ella hasta el 1 de octubre de 2008, y si no hay retrasos.
Ésta es la tercera vez que la pileta de Iparralde se cierra al púlico en apenas seis meses. En julio, los usuarios de este centro cívico no pudieron zambullirse en ella por estar precintada para someterse a la habitual puesta a punto anual. Entonces, se vació para renovar el agua, limpiar las paredes, revisar las juntas, las plaquetas y los saneamientos. Las tareas de reparación se retomaron durante las dos primeras semanas de septiembre. Ahora la reforma se prolongará durante nueve meses y está encaminada a adecuar los sistemas de llenado a la normativa europea.
Idéntica remodelación es la que se está llevando a cabo en la pileta del centro cívico de Judimendi, en la que los trabajos arrancaron el pasado 1 de junio. Ayer, las piscinas continuaba levantada y, según confirmó uno de los operarios, las tareas de reparación no terminarán antes del 31 de enero próximo.
En cuanto al nuevo edificio cubierto y polifuncional de Mendizorroza -lo que hasta ahora se conocía como las 'piscinas cubiertas'- no estará listo hasta finales de 2008 o principios de 2009, según las previsiones municipales. En abril, el calendario de reformas de las piletas municipales se completará con la puesta a punto de la del centro cívico Hegoalde.
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