El próximo verano, los minusválidos físicos podrán darse un baño en cualquiera de las tres piscinas públicas de la capital sin tener que recurrir a la ayuda de otras personas. La concejal de Deportes, Ascensión Beltrán, se ha comprometido a hacerlas accesibles para esta fecha. Se lo dijo el viernes pasado a los responsables de la federación Fejidif y de la asociación Aspramif,
empresas de piscinas durante una reunión que los propios colectivos habían solicitado.
Tanto Alfonso Huertas, de Fejidif, como Coral Montilla, de Aspramif, mostraron su malestar por el hecho de que en una ciudad ya de por sí cargada de barreras físicas para las personas que se desplazan en silla de ruedas no haya una piscina a la que poder acceder «sin tener que recurrir a unos brazos ajenos».
Le pidieron a la concejal que destine una partida presupuestaria con la que realizar las intervenciones convenientes para que, tanto Las Fuentezuelas, La Salobreja, El Tomillo o la piscina de La Cañada de las Hazadillas, sean al fin fuente de disfrute de todos los ciudadanos, incluidos los que presentan movilidad reducida. Para ello, le solicitan que se adquieran grúas, sillas anfibias, elevadores hidráulicos, así como que se eliminen todos aquellos escalones u obstáculos en la estructura de los recintos que dificulten el paso a una silla de ruedas.
La concejal de Deportes, que ya se ha metido a la ciudadanía 'en el bolsillo' con la iniciativa de abrir Las Fuentezuelas durante varias noches a la semana, se compromete a solventar las necesidades de los minusválidos. Es más, asegura que visitará próximamente las sedes de Fejidif y Aspramif para estudiar con sus responsables el modo más adecuado de adaptar las
piscinas.
Pistas deportivas
Pero la intervención municipal va más allá. No sólo se arreglarán los recintos estivales. El Ayuntamiento asegura que pondrá en marcha un plan integral para habilitar a los discapacitados físicos cada una de las pistas deportivas públicas que se ubican en la ciudad. La idea es dar respuesta a la propuesta del presidente de Fejidif, Alfonso Huertas, de introducir la actividad deportiva diaria en los colectivos de discapacitados. Se trabajará desde los colegios y clubes deportivos, entre otros, para impulsar y promover actividades deportivas. El fin es que cualquier ciudadano de Jaén, discapacitado o no, pueda participar en deportes tan universales como el atletismo o el baloncesto.
No en vano, decenas de personas que sufren alguna minusvalía en todo el mundo han demostrado con creces cómo el deporte, si se cuenta con los medios físicos necesarios para su práctica, no supone un límite para ellos y es capaz de igualarlos a cualquier otro sin discapacidad.