Mal verano. 95.000 usuarios menos. La irregular y adversa climatología que ha marcado la última temporada estival ha tenido fiel reflejo en las estadísticas que resumen la afluencia a las piscinas municipales de Vitoria para tomar el sol o darse un chapuzón. A falta sólo de una semana para que se eche el telón a a la campaña -se clausurará el domingo- las cuentas son elocuentes.
Mendizorroza y Gamarra han tenido casi 100.000 usuarios menos, lo que supone un descenso del 15% respecto a 2006. De junio a mediados de septiembre, 470.000 personas utilizaron los dos complejos, frente a los 585.000 contabilizados el año anterior. La cifra final podrá rondar entre los 490.000 ó 500.000, si el tiempo aguanta hasta el día 23.
Los números, sin embargo, no son homogéneos. Gamarra, que estrenaba este año importantes mejoras que aún prosiguen -lo que obligó incluso a dejar el acceso gratuito durante casi un mes-, no ha tenido al final tan mal comportamiento como Mendizorroza, que ha concentrado la mayor parte de la caída global. Las instalaciones ubicadas junto al campo de fútbol han perdido más de 90.000 'fieles' y el 22% de la afluencia que habían alcanzado un año antes. Para colmo, el Ayuntamiento ha tenido que cerrar la piscina olímpica antes de tiempo, al detectarse el jueves una fuga de agua que ponía en peligro la seguridad de los bañistas. Mientras tanto, el área de esparcimiento junto al Zadorra ha 'aguantado el tipo', siquiera con la ayuda de la gratuidad temporal, con sólo 3.000 visitantes menos, apenas un 2%. En ambos casos es el segundo ejercicio consecutivo a la baja, después de que las cifras de 2006 ya quedaran por debajo de las registradas en 2005.
El récord de 2003
Tampoco los resultados han sido comparables si se analizan mes a mes. La afluencia en junio y julio sufrió un sensible retroceso respecto a las estadísticas del verano anterior. En cambio, agosto tuvo un mejor comportamiento y hubo incrementos de visitantes, tanto en Mendizorroza como en Gamarra.
Claro que la comparación sólo resiste si se queda un año atrás, porque una mirada más retrospectiva hace añorar registros muy superiores. Baste comparar los 73.781 usuarios que tuvo la zona de baño contigua a los frontones, con los 163.000 del caluroso 2003, fecha en la que alcanzó su récord histórico. En el complejo de la ribera del Zadorra tampoco tienen mucho que ver sus 36.000 visitantes del mes pasado con los 72.000 que llegó a tener ese mismo año. Claro que ése fue un verano excepcional, pues los números habituales en la última década no han solido llegar a tanto.
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