Un grupo de usuarios de las piscinas municipales presentaron ayer la plataforma cívica 'Mójate', con la que pretenden apoyar a los monitores de las instalaciones inmersos en un prolongado conflicto laboral con el Ayuntamiento y que ahora ven cómo sus puestos de trabajo salen a concurso a través de una Oferta Pública de Empleo.
«Nos constituimos en plataforma porque consideramos que son unos graves despropósitos del Ayuntamiento de Avilés con este colectivo laboral de su plantilla», explicó ayer un portavoz de la nueva entidad ciudadana, Carles Drudis. La plataforma, además de solidarizarse con los monitores, teme que «el acoso laboral» al que éstos habrían sometido a esos trabajadores «y el progresivo deterioro de las piscinas nos hace entrever a la mayoría que detrás de todo esto se esconde una futura privatización de este bien público, como pasa y ha pasado en otros municipios».
«Vamos a movilizarnos, además de ofrecer nuestro apoyo personal a los monitores, pues nos parece muy injusto que se les pueda ahora cambiar por otras personas después de todos estos años», indicó, por su parte, Antonio María Álvarez, quien expresó su reconocimiento al trabajo de unos monitores «que me enseñaron a nadar con sesenta años, y que están haciendo un gran trabajo con niños y personas de todas las edades».
La plataforma entiende que todo el conflicto se habría enconado a raíz de la elección de uno de los monitores como delegado de personal en 1995. «Este hombre, al parecer, cometió la tremenda felonía de pedir las cuentas de la Fundación Deportiva Municipal, a partir de lo que desde la gerencia de esa entidad se trató de organizar su revocación como delegado», comentó Drudis. «Cuatro compañeros se negaron a participar» en esa maniobra, prosiguió, pese «a que todos sabemos del tipo de presiones que se suelen emplear en todas las empresas». De ahí que se iniciaran, según la plataforma, una serie de acciones contra esos monitores en forma de sanciones, expedientes, falsas acusaciones de robo y visitas policiales a su lugar de trabajo. «Todas esas vejaciones llegaron a los juzgados, donde una sentencia condenó al Coordinador de Piscinas».
El último episodio de ese proceso, en el que el juez habría desestimado una denuncia de los monitores por 'mobbing' al considerar que se circunscribía a un conflicto laboral, sería la apertura de un concurso para las plazas de los trabajadores, considerados empleados «laborales fijos del Ayuntamiento» desde 1991. Así, según la plataforma, el Consistorio se escudaría ahora en una reforma legal posterior para impedir, de forma retroactiva, que contaran con esa consideración sin antes pasar por un concurso. «La respuesta obtenida hasta ahora del concejal y la alcaldesa es 'que vayan a juicio'», indicó Drudis. Y así lo han hecho. La vista tendrá lugar el día 30.