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Un centenar de bebés se queda sin el servicio de la piscina del Hotel Escuela |
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La Federación Tinerfeña de Natación despidió a principios de este mes a los tres monitores que impartían los cursillos, y los padres, que no han recibido notificación oficial alguna, exigen una explicación y que se retome cuanto antes una actividad "muy beneficiosa para nuestros hijos y de la que hay una gran demanda". |
Un grupo de padres de los bebés de entre 0 a 3 años que recibían el servicio de iniciación a la natación en la piscina del Hotel Escuela Santa Cruz se ha llevado la sorpresa de que de la noche al día, desde primeros de octubre, se ha suspendido la actividad por circunstancias que no están del todo claras aún. Lo cierto es que los padres han tomado una postura común para recoger firmas y presentar escritos tanto al Ayuntamiento de Santa Cruz como a la Federación Tinerfeña de Natación, que convino con Hecansa la utilización de las instalaciones para desarrollar esta actividad.
El programa es más amplio porque también estaban involucrados el Gobierno de Canarias, que cedía la piscina climatizada, y el Cabildo de Tenerife, que hacía lo propio con las instalaciones del Cidemat, donde acudían los niños de entre 3 y 5 años.
Los afectados.- Uno de los padres afectados señaló a EL DÍA que "era un programa con mucho éxito, y, de un día para otro, la federación ha decidido unilateralmente suspenderlo sin previo aviso a los padres ni a los monitores, a quienes han echado a la calle también sin previo aviso, y estamos muy descontentos. Por ello, hemos presentado una carta a la Federación de Natación de Tenerife solicitando la reanudación del programa. También pedimos cita con su secretario, estando pendientes de que se nos conteste, porque nos hemos quedado sin interlocutores. Nos dicen que está muy ocupado, pero exigimos que nos saque de dudas".
Las fuentes señalan que "en verano hay una gran demanda, se ha llegado a los 120 niños, aunque ahora había 90 porque no se estaban apuntando en las listas, tal vez porque ya se sabía algo".
Los padres, que han mostrado preocupación por la existencia de una base de datos con los nombres de sus hijos que ahora no saben en qué manos está, aseguran que "las causas internas son, al parecer, que la Federación Regional, cuya sede está en Gran Canaria, quiere ejercer el control de las actividades que hace la Federación de Tenerife y por ello ha cesado a la presidenta insular, ha paralizado también otros programas en marcha y ha puesto una Gestora".
Para estos afectados, "el servicio funcionaba muy bien y los monitores desarrollaban un magnífico trabajo. Pagábamos 37 euros al mes por dos clases de un cuarto de hora cada una a la semana, pero esos 15 minutos el monitor estaba con un solo niño. Nos hemos reunido casi sin querer en los columpios que están frente del hotel y empezamos a movernos".
Once despidos.- Una de las monitoras que resultó despedida indicó a este periódico que "me enteré porque a una compañera le llegó un burofax a casa diciendo que se cumplía el contrato. Me puse en contacto con la Comisión Gestora y me lo confirmaron de muy mala manera diciendo que les daba igual, que había irregularidades y una manera de cambiar era despedir a los trabajadores porque no tenían acceso a las cuentas. El documento llegó el 26 de septiembre y el fin del contrato era el 30, pero estábamos indefinidos y nunca nos dijeron nada antes. Las tres llevábamos unos dos años y pico en esta labor. Han despedido a once trabajadores de los quince que conformaban la plantilla del Hotel Escuela, el Cidemat o la piscina de la Casa Cuna, más algunos monitores de cursillos. Tres que eran fijos se han quedado y a otro monitor no se localiza. La coordinadora del proyecto nos ha dicho que también la han echado, pero la federación lo niega. De momento vamos a llevar el tema por lo laboral y el día 30 tenemos una entrevista con ellos".
El origen.- Fue en el año 2005 cuando comenzaron los cursillos con 70 bebés. La gran demanda hizo que el número no parara de crecer y la actividad se mantuviera todo el año después del convenio alcanzado entre la Federación Tinerfeña de Natación y el Hotel Escuela Santa Cruz para utilizar la piscina de esta última instalación. Tres monitores, especializados en el trato con los niños, coordinados desde entonces y hasta ahora por Luisa Armas, impartían los cursos. Las buenas condiciones de la piscina, climatizada y al abrigo del edificio, permitía mantener las actividades durante todo el año, aunque la mayor demanda se daba en verano y los padres, en líneas generales, quedaban muy satisfechos de los resultados. Ahora aparece la sombra de la desaparición del servicio.
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http://www.eldia.es/2008-10-19/santacruz/santacruz2.htm |
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