Proliferan restaurantes y salas de fiesta con piscinas en Mérida
Para mitigar el calorUbicado a la altura del kilómetro ocho del Anillo Periférico de Mérida, el balneario San Felipe era el único que, hasta hace 20 años, operaba por el rumbo. Actualmente se han multiplicado restaurantes y salas de fiestas que para atraer a más clientes, sobre todo en esta época de intenso calor, ofrecen el servicio de piscina, lo que permite a cientos de personas refrescarse en esas albercas en vez de ir a Progreso, comentó su propietario, Felipe Pantoja Herrera.
El empresario recordó que hace dos décadas el balneario sólo contaba con tan sólo dos chapoteaderos; actualmente tiene tres albercas, dos de ellas con una profundidad de ochenta centímetros, diseñadas especialmente para que los pequeños se puedan bañar, ya sea solos o acompañados de sus padres.
La otra es de mayor tamaño y más profundidad, en la que sólo se pueden bañar personas mayores y jóvenes y adultos que sepan nadar.
Comentó que ante la competencia que existe hoy día, además del servicio de alberca, en ese balneario se realizan corridas de toros en la parte posterior que fue adaptada para ese tipo de eventos y que actualmente es el primer coso taurino de forma rectangular, sitio en el que se ha presentado el polémico torero “El Chamaco Balam” e incluso los “Los enanitos toreros”. Comentó que después de Semana Santa planea realizar demostraciones de escaramuzas charras y paseos a caballo para los pequeños, todo con el fin de evitar que la competencia los desplace.
Aunque el balneario se localiza en terrenos del ejido de Kanasín, muchos vecinos de Dzununcán, Emiliano Zapata Sur, El Roble y otras colonias acuden principalmente los fines de semana a bañarse y refrescarse allí.
A la fecha a lo largo del anillo periférico han proliferado las salas de fiestas con piscina, como Agua Azul, ubicada por el rumbo de Sitpach; Quinta Cecilia, Lol Be y la Piscina del Azulejo, entre otras. Por cierto, en la Piscina del Azulejo, que apenas fue reinaugurada ayer, su propietaria dijo que el restaurante comenzó a funcionar hace tres años, el cual se renta para reuniones y fiestas familiares, con un descuento del 10 por ciento.
Aseguró que ese sitio es muy visitado los fines de semana, sobre todo a partir de las 13 horas; a diferencia del balneario San Felipe, que cobra 25 pesos por adulto y 20 pesos por los menores de edad, en ese sitio se cobra a 10 pesos los pequeños y 20 pesos los adultos.
En todos los sitios visitados se pueden leer letreros en los que se indican que las bebidas y licores sólo se venden a los adultos. De acuerdo con los empresarios de los balnearios y restaurantes, cada vez es mayor la cantidad de personas que prefieren bañarse en esas albercas en vez de irse a Progreso, porque además de ser más barato, no tienen que realizar largas colas, ni quemarse tanto la piel, ya que todas las albercas están debidamente protegidas y con agua cloradas, que se cambian por lo menos cada dos días.
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