El alcalde de Haro, Patricio Capellán, explicó que la modificación viene motivada por «las necesidades eléctricas que necesita todo el complejo, con las piscinas incluidas, ya que la potencia no era suficiente». Así, el Consistorio ha pedido con carácter de «urgencia» un nuevo proyecto de suministro de energía eléctrica para las instalaciones de la zona, cuya licitación se ha fijado en 188.000 euros.
La ejecución de las obras, inicialmente adjudicada en 3,5 millones de euros pero que posteriormente fue ampliada, ha sufrido varios contratiempos desde su inicio. Primero fue la aparición de aguas subterráneas y después «un problema con los vidrios», comentó el primer edil sin entrar en valoraciones.
Mientras se ultiman los detalles que atañen, específicamente, a la obra civil, el Ayuntamiento dará los primeros pasos para elaborar las bases que habrán de regir su contratación y funcionamiento. «La idea», explicó Capellán, «es que una empresa sea la encargada de su gestión, al igual que ocurre con las piscinas municipales».
Con todo ello, y el mobiliario ya instalado, su apertura será previsible para el próximo mes de abril, según los cálculos del Consistorio jarrero.
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