Hace mucho calor. No cabe duda de eso. Con las elevadas temperaturas que desde hace un tiempo se dejan caer sobre la región del Maule es común que surjan las ganas de tirarse al agua y a la hora del chapuzón hay dos posibilidades, la playa o las piscinas, siendo esta última la más solicitada, especialmente cuando no se puede salir de la ciudad en plena época veraniega.
Desde hace mucho tiempo el tener piscina en la casa ya no es una exclusividad de pocos. Cada verano son más las familias que orgullosamente poseen una, ya sea fija o empaquetada. Cada verano se transforma en una época privilegiada para los accidentes por inmersión, cuyas consecuencias pueden ir desde severos daños neurológicos hasta la muerte y, claramente, no es necesario nadar en el mar para sufrir este riesgo.
“La supervisión de un adulto es fundamental”
Enero, febrero y marzo son los meses de riesgo en esta materia y un tercio de los accidentes que ocurren en este lapso de tiempo afecta a niños preescolares. De hecho, la mayoría de los métodos de seguridad disponible para piscinas en el mercado están destinados a evitarles accidentes a los más chicos. Carpas elásticas o rejas que rodeen la piscina son algunas de las opciones para tomar en cuenta. Pero ojo, muchas veces tenerlas no es suficiente, “estas dos medidas no son suficientes cuando no hay vigilancia por parte de un adulto. Puede estar todo enrejado, pero 10 segundos que quede abierta una puerta y el niño entra. Yo creo que la supervisión de un adulto es fundamental especialmente cuando hay niños pequeños”, explica el doctor Ricardo Rodríguez, asesor de salud ambiental de la SEREMI de salud.
El profesional señala que estas son medidas de seguridad aplicables en su mayoría dentro de casas particulares, pero ¿Qué pasa con los espacios públicos? En este punto, Rodríguez es muy claro y señala que según el reglamento de seguridad en piscinas de uso público, éstas deben contar con un salvavidas, señaléticas adecuadas, vías de evacuación y antideslizantes en los pasillos.
Otras medidas de seguridad
Mariela Zarate, salvavidas de la piscina fiscal de Talca, coincide en un 100% con el doctor Ricardo Rodríguez a la hora de repasar las medidas de seguridad dentro de las piscinas y a esto agrega, “tener mucho cuidado en la forma como uno ingresa al agua, no tirarse piqueros, no inventar tonteras en el agua. No empujarse en las partes hondas, especialmente no sabiendo nadar… Básicamente eso, no hacer cosas peligrosas, si el agua es para refrescarse más que nada”. En lo que respecta a los niños, esta joven salvavidas destaca la importancia que tiene el que los pequeñitos aprendan a nadar a edad temprana, de ser posible a los cuatro años, de esta manera si llegan a caer al agua accidentalmente, no les será difícil llegar a la orilla.
A continuación les damos a conocer otras recomendaciones que deberían tomar en cuenta para poder disfrutar de un verano tranquilo y entretenido en su piscina:
*Aprender técnicas básicas de primeros auxilios y de salvamento acuático
*No correr por los bordes de la piscina
*No realizar juegos bruscos, ni piqueros, ni empujones desde el borde de la piscina
*No consumir alcohol al bañarse
*No consumir alimentos inmediatamente antes de entrar al agua
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